Desde 2024 rige el Impuesto sobre los Ingresos Personales, que reemplazó el esquema anterior para empleados en relación de dependencia y jubilados. Uno de los cambios más relevantes es el tratamiento del Sueldo Anual Complementario (SAC), conocido como aguinaldo.
¿El aguinaldo paga impuesto?
Sí. A partir de 2024, el SAC dejó de estar exento. Hasta 2023 existía una exención sujeta a un tope de ingresos, pero con el nuevo impuesto esa exención fue eliminada.
¿Hay algún alivio fiscal?
Para compensar la eliminación de la exención, se creó la llamada “Deducción especial por SAC”, que reduce parcialmente el impacto del impuesto sobre el aguinaldo.
Esta deducción aplica tanto a:
- Empleados en relación de dependencia (sector público y privado)
- Jubilados y pensionados provenientes de ese vínculo laboral
¿Cómo se calcula la deducción por SAC?
La deducción equivale a 1/12 del total de las deducciones personales del contribuyente.
El cálculo se realiza así:
- Se suman las deducciones personales:
- Mínimo No Imponible
- Cargas de familia (si corresponde)
- Deducción especial incrementada
- Mínimo No Imponible
- El total se divide por 12.
El resultado es la deducción aplicable al aguinaldo.
¿Es igual para todos?
No. El monto de la deducción varía según la situación personal y familiar del contribuyente. Por ejemplo, no será igual para una persona soltera que para alguien casado o con hijos.

En síntesis
- El aguinaldo está alcanzado por el Impuesto sobre los Ingresos Personales.
- Ya no existe una exención específica.
- La deducción especial por SAC atenúa parcialmente la carga fiscal.
- El impacto final depende de las deducciones personales de cada contribuyente.