La Ley 27.802 introduce cambios relevantes en la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), especialmente en los artículos 139, 140 y 143, con el objetivo de modernizar el sistema de recibos de sueldo y mejorar la transparencia en las relaciones laborales.
Un recibo más completo y transparente
La modificación del artículo 140 amplía la información obligatoria del recibo. A los datos tradicionales se suma un aspecto clave:
- Antigüedad reconocida del trabajador, que ahora debe consignarse expresamente.
- Detalle de contribuciones patronales, incluyendo aportes al sistema previsional (SIPA), obra social, ART y otros conceptos legales o convencionales.
Este cambio permite que el trabajador no solo vea su salario neto, sino también el costo laboral total, brindando mayor claridad sobre lo que aporta el empleador.
Menos formalismo, más información
La reforma elimina ciertos requisitos formales que habían quedado obsoletos, como:
- La firma del duplicado del recibo.
- La indicación del lugar y fecha de pago.
El foco se traslada hacia un modelo más informativo y adaptado a las prácticas actuales.
Digitalización del recibo
El nuevo artículo 139 habilita expresamente el uso de recibos digitales, permitiendo su emisión, firma y entrega por medios electrónicos.
Esto implica:
- Validez de firmas digitales o electrónicas.
- Eliminación de la obligación del soporte papel.
- Adaptación a sistemas de pago bancarizados.
Conservación y valor probatorio
El artículo 143 también se actualiza, estableciendo que:
- Los recibos digitales tienen igual validez legal que los de papel.
- Deben conservarse por:
- 2 años (obligaciones laborales).
- 10 años (obligaciones previsionales).

Impacto práctico
La reforma consolida un modelo más moderno, alineado con la digitalización y la transparencia. Para empleadores, implica ajustar sistemas de liquidación y registro; para trabajadores, supone mayor acceso a información clara sobre su remuneración y cargas asociadas.