La desaceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC) registrada desde enero de 2024 tiene un efecto directo en el ajuste por inflación impositivo (AXI) correspondiente al ejercicio 2025. Como consecuencia, tanto los coeficientes estáticos como los dinámicos resultan significativamente más bajos en comparación con ejercicios anteriores.
En el caso del componente estático, la reducción del nivel inflacionario provoca que el impacto del ajuste —ya sea generando ganancias o pérdidas— sea el menor desde la reimplementación del AXI impositivo, considerando los cierres de diciembre.
Por su parte, los coeficientes dinámicos también reflejan esta tendencia, dando lugar a variaciones (positivas o negativas) sensiblemente menores, aun ante movimientos habituales como compras de bienes de uso o aportes de activos computables.

Conclusión:
El ajuste por inflación del ejercicio 2025 presenta el menor impacto de los últimos años, lo que resulta clave a la hora de planificar el cierre contable y fiscal y analizar sus efectos en el resultado impositivo.