En situaciones de crisis empresaria, cada decisión judicial puede marcar la diferencia entre la continuidad o el cierre definitivo. En ese contexto, surge una figura poco frecuente pero muy relevante: la cuenta operativa inembargable.
Un reciente fallo en el caso “Sancor Cul s/concurso preventivo” muestra cómo la Justicia puede aplicar medidas excepcionales para sostener la actividad de una empresa en concurso preventivo.
¿Qué pasó en este caso?
Durante el proceso concursal de la empresa, venció el fideicomiso que administraba su flujo de fondos. Esto generó un riesgo inmediato: la posible interrupción de pagos esenciales y, en consecuencia, la paralización de la actividad.
Ante este escenario, la empresa solicitó una medida cautelar innovativa: abrir una cuenta bancaria protegida de embargos para poder seguir operando.
El juez hizo lugar al pedido.
¿Por qué el juez puede tomar esta decisión?
La resolución se apoya en el artículo 274 de la Ley de Concursos y Quiebras, que habilita al juez concursal a dictar medidas excepcionales para:
- Conservar la empresa como unidad productiva
- Proteger el interés colectivo de los acreedores
Es decir, no se trata solo de la empresa, sino de un equilibrio entre todos los actores involucrados.
¿Qué es una cuenta inembargable en este contexto?
Se trata de una cuenta bancaria especial que:
- Puede ser utilizada para la operatoria diaria de la empresa
- Está protegida frente a embargos individuales
En este caso, el tribunal la calificó como una medida “anticautelar”, porque busca neutralizar acciones individuales de acreedores que, aunque legales, podrían afectar el proceso concursal en su conjunto.
El objetivo: evitar un daño mayor
El fallo también se basa en el deber de prevención del daño previsto en el Código Civil y Comercial de la Nación (artículo 1710).
La lógica es clara: permitir embargos sobre los fondos operativos podría frenar la actividad, generar despidos y agravar la crisis.
Por eso, el juez prioriza:
- La continuidad de la empresa
- La protección del empleo
- El impacto económico en la región
¿Para qué se puede usar esta cuenta?
La cuenta no es de uso libre. Tiene un destino específico y controlado:
- Pago de salarios
- Cargas sociales
- Impuestos
- Proveedores críticos
Además, está sujeta a:
- Fiscalización semanal por la sindicatura
- Un plazo inicial limitado (en este caso, 90 días)
¿Qué pasa con los acreedores?
Un punto clave es que la medida no elimina los derechos de los acreedores, especialmente los posconcursales.
Estos pueden:
- Reclamar sus créditos
- Solicitar medidas sobre otros bienes de la empresa
Pero cualquier intento de embargo sobre esta cuenta debe canalizarse a través del juez del concurso.

Una herramienta excepcional, pero cada vez más relevante
La creación de una cuenta operativa inembargable no es una solución estándar, sino una medida excepcional.
Sin embargo, en contextos económicos complejos, se vuelve una herramienta clave para:
- Evitar la interrupción de la actividad
- Preservar el valor de la empresa
- Proteger intereses colectivos por sobre acciones individuales
En definitiva, el fallo refuerza una idea central del derecho concursal: la continuidad de la empresa puede ser, en muchos casos, la mejor forma de proteger a todos los involucrados.