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El doble impacto de las nuevas multas fiscales: aumentos históricos y no deducibilidad en Ganancias

Las multas previstas en la Ley de Procedimiento Tributario (Ley 11.683) fueron incrementadas en porcentajes inéditos, con subas promedio cercanas al 75.000% y, en algunos casos, superiores al 100.000%.

Algunos ejemplos relevantes:

  • Omisión de presentación de DDJJ
    • Personas humanas: de $200 a $220.000
    • Sociedades: de $400 a $440.000
  • Falta de DDJJ informativas: multas que ahora van desde millones hasta decenas de millones de pesos.
  • Incumplimientos a requerimientos, regímenes de información y fiscalizaciones: sanciones que pueden alcanzar montos muy elevados, incluso en infracciones formales.

Además, estos importes se actualizarán anualmente a partir de 2027, según la variación de la UVA, lo que consolida un esquema de sanciones cada vez más oneroso.

Si bien aún resta reglamentación, trascendió que ARCA otorgaría un plazo de entre 10 y 15 días hábiles posteriores al vencimiento para regularizar el incumplimiento.
De persistir la falta, se intimará al contribuyente y recién entonces se aplicará la multa, considerando la cantidad de días de demora y la reiteración del incumplimiento.

Más allá del fuerte impacto financiero de las nuevas sanciones, existe un segundo efecto clave que muchas veces pasa desapercibido.

Las multas fiscales no son deducibles en el Impuesto a las Ganancias.

El decreto reglamentario de la ley del impuesto establece que no pueden deducirse las multas derivadas de incumplimientos fiscales, tanto nacionales como provinciales o municipales. Esto implica que:

  1. El contribuyente debe afrontar el pago total de la multa.
  2. Ese gasto no reduce la base imponible de Ganancias, incrementando el costo fiscal real.
Imagen Oficial de Piccinini y Asociados S.A.

Con multas formales que hoy pueden alcanzar cifras millonarias y sin posibilidad de deducción impositiva, los incumplimientos —aun los meramente administrativos— generan un impacto mucho más severo que en años anteriores.

En este nuevo contexto, resulta indispensable:

  • Cumplir en tiempo y forma con DDJJ y regímenes informativos.
  • Responder adecuadamente a requerimientos de ARCA.
  • Contar con un seguimiento profesional permanente.

La actualización de las multas no creó el problema, pero sí lo agravó de manera significativa, transformando errores formales en contingencias fiscales de alto costo.

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