El Banco Central de la República Argentina (BCRA) reglamentó el “Cobro con Transferencia” (CCT), un nuevo instrumento de transferencias inmediatas pensado, en una primera etapa, para el pago de cuotas de préstamos.
La medida apunta a modernizar el sistema de pagos local e incorporar herramientas de “finanzas abiertas”, en línea con experiencias internacionales como Pix (Brasil) o PayTo (Australia).
¿Qué es el Cobro con Transferencia (CCT)?
El CCT no es simplemente una transferencia automática o un débito programado.
Se trata de un esquema regulado de transferencias inmediatas, con reglas específicas para:
- Proteger al usuario financiero
- Evitar el sobreendeudamiento
- Establecer responsabilidades claras frente a fraudes
- Mejorar la eficiencia en el cobro de créditos
En esta primera etapa, su uso está limitado al pago de cuotas fijas e iguales de préstamos, aunque el BCRA anticipó que más adelante podría extenderse al pago de servicios públicos.
Principales características del nuevo esquema
Límite de afectación de ingresos
Al momento de otorgarse el crédito, la relación cuota / ingreso no podrá superar el 30%.
Este punto es clave desde el punto de vista regulatorio, ya que introduce un control preventivo para mitigar riesgos de sobreendeudamiento.
Reglas estrictas para el intento de cobro
El sistema establece límites concretos para evitar prácticas abusivas:
- 1 intento inicial de cobro
- Hasta 2 reintentos adicionales
- A las 48 horas
- A las 96 horas
No se permiten intentos ilimitados ni débitos reiterados automáticos.
Consentimiento y baja inmediata
El cliente debe otorgar su consentimiento explícito por única vez para adherirse al CCT.
Además, se garantiza:
- La posibilidad de baja inmediata ante el prestamista
- La baja directa ante la entidad financiera
Esto refuerza el control del usuario sobre el instrumento.
Seguridad y responsabilidad ante fraude
Uno de los aspectos más relevantes es la asignación de responsabilidades.
La normativa dispone que, en caso de fraude, la responsabilidad recaerá sobre el prestamista.
Esto obliga a las entidades a fortalecer sus controles de validación, autenticación y prevención de operaciones indebidas.
También se incorpora la figura del “Aceptador de CCT”, único actor autorizado para ofrecer este mecanismo, lo que:
- Garantiza interoperabilidad
- Mejora la trazabilidad de fondos
- Refuerza la transparencia del sistema
¿Quiénes pueden utilizar el CCT?
El instrumento queda limitado a:
- Entidades financieras
- Proveedores No Financieros de Crédito (PNFC) inscriptos ante el BCRA
Desde el punto de vista operativo, esto impacta directamente en bancos y fintech que otorgan préstamos personales o de consumo.
Costos del sistema
La estructura de aranceles establece:
- Un arancel mínimo del 0,6%, a cargo del prestamista
- Una distribución proporcional de la remuneración entre los participantes del sistema
El objetivo es incentivar competencia entre:
- Proveedores de cuentas
- Aceptadores del CCT
Plazo de implementación
Las entidades financieras y los proveedores de servicios de pago deberán adecuar sus sistemas para que el CCT esté disponible a partir del 31 de agosto de 2026.
Esta medida se enmarca en la hoja de ruta de “Open Banking” que el BCRA impulsa desde 2025, con el objetivo de:
- Reducir el uso de efectivo
- Digitalizar cobranzas
- Mejorar la eficiencia operativa del sector financiero y fintech

¿Qué impacto puede tener en el mercado?
Para el sector bancario y fintech, el CCT puede representar:
✔ Mayor previsibilidad en cobranzas
✔ Menor morosidad operativa
✔ Integración con esquemas de finanzas abiertas
Para los usuarios:
✔ Más control
✔ Límites claros de endeudamiento
✔ Mayor protección frente a abusos o fraudes
Habrá que seguir de cerca su implementación práctica y la futura ampliación al pago de servicios públicos.