El Gobierno reglamentó el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), una herramienta que busca promover el empleo registrado en el sector privado mediante la reducción de contribuciones patronales.
La medida fue oficializada a través del Decreto 315/2026, que reglamenta el Título XX de la Ley 27.802 y establece las condiciones para acceder al beneficio.
¿Qué es el RIFL?
Se trata de un régimen que incentiva a las empresas a contratar trabajadores en blanco, ofreciendo una reducción en las contribuciones patronales durante los primeros 48 meses de la relación laboral.
El objetivo es claro: reducir la informalidad y facilitar el acceso al empleo formal.
Período para acceder al beneficio
El régimen tiene una ventana de tiempo específica. Se consideran válidas las nuevas relaciones laborales que:
- Se inicien y registren ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA)
- Ocurran entre el 1° de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027
¿A qué trabajadores apunta?
El RIFL está enfocado en personas con menor inserción reciente en el empleo formal. Incluye a quienes:
- No tenían empleo registrado al 10 de diciembre de 2025
- Estuvieron desempleados en los 6 meses previos
- Provienen del sector público
- Son monotributistas sin empleo en relación de dependencia reciente
Esto busca ampliar oportunidades para perfiles que suelen quedar fuera del mercado laboral formal.
Condiciones para empleadores
El régimen también establece límites importantes:
- Los empleadores que se registraron a partir del 10 de diciembre de 2025 pueden acceder al beneficio
- Pero solo podrán aplicarlo hasta el 80% de su plantilla de trabajadores
Este punto busca evitar abusos y fomentar una expansión real del empleo.
Compatibilidad con otros ingresos
Un aspecto clave de la reglamentación es que el beneficio no se pierde si el trabajador:
- Tiene otra actividad como autónomo
- Está inscripto como monotributista
Esto brinda mayor flexibilidad tanto para empleadores como para trabajadores.

¿En qué consiste el beneficio?
El incentivo se traduce en una reducción de las contribuciones patronales, según lo previsto en la Ley 27.541.
La duración del beneficio es de 48 meses desde el inicio de la relación laboral, lo que representa un ahorro significativo en los costos laborales.
En pocas palabras
El RIFL apunta a atacar uno de los principales problemas del mercado laboral: la informalidad. A través de