El Gobierno nacional introdujo cambios importantes en el Régimen de Aduana en Factoría (RAF) a través del DNU 252/2026, con el objetivo de ampliar el acceso y eliminar restricciones que, hasta ahora, limitaban su uso a ciertos sectores.
La medida busca facilitar la operatoria industrial, reducir costos y mejorar la competitividad, especialmente en actividades vinculadas a la producción y exportación.
¿Qué es el Régimen de Aduana en Factoría?
El RAF es un sistema que permite a las empresas importar insumos y componentes con beneficios arancelarios y operativos, siempre que esos bienes se utilicen en procesos productivos locales, ya sea para exportación o mercado interno.
En otras palabras, funciona como un incentivo para la industria, al abaratar costos y simplificar trámites.
Los principales cambios del nuevo esquema
El decreto introduce modificaciones de fondo que cambian la lógica del régimen:
1. Acceso abierto a toda la industria
Se elimina la necesidad de acuerdos sectoriales. Ahora, cualquier empresa que cumpla ciertos requisitos podrá adherirse de manera individual, sin depender de cámaras empresarias.
2. Incorporación de proveedores
Por primera vez, los proveedores de las industrias también podrán acceder al régimen como “proveedores asociados”. Esto permite integrar mejor toda la cadena productiva.
3. Más flexibilidad en las garantías
Se deja atrás la exigencia de la “garantía global”, habilitando el uso de distintos instrumentos financieros. Esto reduce el impacto sobre la liquidez, especialmente en PyMEs.
4. Nuevos controles y plazos
La implementación quedará a cargo de la Secretaría de Industria junto a la ARCA, que deberá expedirse en un plazo máximo de 60 días.

Fin de un esquema concentrado
Uno de los puntos clave de la reforma es que busca terminar con la fuerte concentración del régimen en el sector automotriz, que históricamente fue su principal usuario.
Según el Gobierno, esta apertura permitirá que más sectores industriales accedan a beneficios que antes estaban, en la práctica, restringidos.
Cuándo entra en vigencia
El nuevo esquema comenzará a regir dentro de 60 días, tiempo durante el cual se deberán dictar las normas reglamentarias necesarias para su implementación.
Un impulso a la industria
Con esta desregulación, el Ejecutivo apuesta a simplificar el acceso, reducir costos y fomentar la inversión privada, con el foco puesto en el desarrollo del sector manufacturero y la generación de empleo.