Estudio Piccinini y Asociados S.A.

RIMI: el nuevo régimen que busca impulsar inversiones en el agro

Aunque el régimen alcanza a distintos sectores, el agro aparece como uno de los principales beneficiados, especialmente por el tratamiento diferencial previsto para determinadas inversiones estratégicas.

El régimen contempla dos incentivos centrales:

  • Amortización acelerada en Ganancias
  • Devolución anticipada de créditos fiscales de IVA

En términos prácticos, esto permite mejorar el flujo financiero de las empresas y reducir el costo fiscal de nuevas inversiones productivas.

Uno de los puntos más destacados para el sector agropecuario es que ciertas inversiones podrán acceder a los beneficios sin necesidad de cumplir montos mínimos.

Entre ellas se encuentran:

  • Sistemas y equipos de riego
  • Equipos de alta eficiencia energética
  • Mallas antigranizo
  • Bienes semovientes de genética superior

Esto representa una oportunidad relevante para productores de menor escala que, de otro modo, quedarían fuera del régimen por no alcanzar los umbrales generales de inversión.

El RIMI está dirigido a Micro, Pequeñas y Medianas Empresas que cuenten con:

  • Certificado MiPyME vigente
  • Caracterización activa en ARCA
  • Inversiones productivas realizadas dentro del plazo previsto por el régimen

La vigencia actual del programa se extiende hasta el 19 de mayo de 2028.

Para determinadas inversiones agropecuarias, la amortización podrá computarse en una sola cuota en el Impuesto a las Ganancias.

Esto genera un fuerte incentivo fiscal para inversiones vinculadas a:

  • Energías renovables
  • Riego tecnificado
  • Mejoramiento genético
  • Infraestructura productiva
Imagen Oficial de Piccinini & Asociados S.A.

El régimen también prevé la devolución anticipada de créditos fiscales de IVA, reduciendo de seis a tres meses el plazo de espera para solicitar el recupero.

La medida busca aliviar uno de los problemas estructurales del sector: el descalce entre la alícuota reducida de ventas agropecuarias y la alícuota general aplicada sobre insumos y bienes de capital.

A pesar de su importancia, el régimen todavía presenta aspectos operativos sin resolver:

  • Falta la habilitación definitiva del Sistema de Gestión de Inversiones (SGI)
  • Aún deben publicarse listados oficiales de bienes alcanzados
  • Persisten dudas sobre el funcionamiento práctico del recupero de IVA

Por eso, si bien el RIMI representa una herramienta con potencial para dinamizar inversiones, su implementación real dependerá de la reglamentación pendiente y de la rapidez con que se habiliten los sistemas operativos.

El RIMI aparece como una de las medidas fiscales más relevantes de los últimos años para el sector agropecuario.

La posibilidad de acceder a amortización acelerada y devolución anticipada de IVA puede modificar la ecuación económica de muchas inversiones productivas, especialmente en tecnología, infraestructura y eficiencia energética.

En este contexto, contar con el Certificado MiPyME vigente y analizar con anticipación los proyectos de inversión será clave para aprovechar los beneficios del régimen y evitar quedar afuera por cuestiones formales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio