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Factura de Crédito Electrónica: se actualiza el monto mínimo

Este ajuste forma parte de un mecanismo automático de actualización anual que busca mantener vigente el régimen frente a la inflación y los cambios en la estructura económica.

El piso para la emisión de la FCE no es fijo. Desde 2020, se ajusta una vez por año tomando como referencia:

  • Los topes de facturación de la categoría micro definidos por la Secretaría de Emprendedores y de la Pequeña y Mediana Empresa
  • El mecanismo establecido en la normativa vigente (Resoluciones 36/2019 y 220/2019)

Esto implica que el régimen acompaña la evolución de las PyMEs, evitando que operaciones de menor volumen queden innecesariamente alcanzadas.

Con el nuevo umbral:

  • Solo será obligatoria la emisión de FCE cuando la operación supere los $ 5,5 millones aproximadamente.
  • Las transacciones por debajo de ese monto quedan fuera del régimen obligatorio.

En la práctica, esto reduce la cantidad de operaciones alcanzadas, concentrando el sistema en transacciones de mayor volumen.

El régimen sigue alcanzando principalmente a:

Emisores:

  • Micro, pequeñas y medianas empresas
  • Empresas con certificado MiPyME vigente

Receptores:

  • Grandes empresas (que superan los límites de ventas de medianas tramo 2)
  • Compañías que, aun solicitando el certificado MiPyME, fueron excluidas por exceder los topes y se inscriben como “Empresas Grandes”

Además, existe una opción interesante:
Las PyMEs pueden optar voluntariamente por ser receptoras del sistema.

La Factura de Crédito Electrónica es una herramienta clave para mejorar el financiamiento de las PyMEs:

  • Permite convertir facturas en instrumentos negociables
  • Facilita el acceso al crédito
  • Reduce los plazos de cobro frente a grandes empresas

En esencia, busca equilibrar la relación comercial entre empresas chicas y grandes.

Aspectos positivos:

  • ✔ Menor carga administrativa para operaciones chicas
  • ✔ Foco en operaciones donde el instrumento tiene mayor sentido financiero
  • ✔ Actualización automática que evita desfasajes normativos

Posibles limitaciones:

  • ⚠ Menor alcance del régimen en términos de cantidad de facturas
  • ⚠ Algunas PyMEs podrían perder oportunidades de financiamiento en operaciones medianas
  • ⚠ Persisten desafíos en la adopción efectiva del sistema

Sí, pero con matices.

La suba del monto mínimo hace el régimen más razonable desde el punto de vista operativo, evitando que se aplique a operaciones de bajo impacto. Sin embargo, también reduce su alcance, lo que puede limitar su potencial como herramienta de financiamiento masivo.

Imagen Oficial de Piccinini y Asociados S.A.

La actualización del monto mínimo de la Factura de Crédito Electrónica es un ajuste necesario para mantener la coherencia del sistema.

El verdadero desafío no pasa solo por el umbral, sino por lograr que más empresas utilicen activamente esta herramienta como vía de financiamiento, más allá de la obligación.

En ese sentido, el régimen sigue siendo valioso, pero todavía tiene margen para crecer en adopción y efectividad dentro del ecosistema PyME.

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